martes, 2 de agosto de 2011

Das Seepferdcher



Pues sí, hoy hemos ido a comer a este restaurante situado en la zona del puerto de Hamburgo. Es una parte de la ciudad donde hay muchos restaurantes casi todos ellos con especialidades del mar en sus menús. El sitio parecía "algo", con una terraza al sol, mesas y vajillas en plan modernillo y una música chill out de lo más sugerente. Como no sabíamos qué pedir no hemos querido arriesgar y hemos elegido el "menú del día". Lo más fuerte es que en este menú no había ni un rastro de pescado, lo que ya es raro puesto que estábamos en la "zonapescado" de Hamburgo. El menú empezaba por una sopa de naranja y zanahoria que era como tomar zumo de naranja caliente. Después algo a lo que ellos han llamado "aperitivo español" y que consta de una espuma de remolacha roja que no sabía a otra cosa más que a raices frescas y yo me preguntaba ¿pero, qué tiene esto de español? ¿será por el rojo de la remolacha?, en todo caso le falta el amarillo!
Por último nos han puesto unos filetes de cinta de lomo rebozados en huevo con unas patatas asadas (ésto último era lo mejor del menú, si no fuera porque tanto mi chico como yo nos hemos abrasado la lengua con las dichosas patatitas) y un revuelto de tomate frito con aceitunas y apio, repito, "revuelto de tomate frito con aceitunas y apio", suena bien eh?? Ummm, qué bueno!
¿Cómo se os ha quedado el cuerpo? Igual que a mí no, seguro, porque yo, al fin y al cabo me he tenido que zampar un plato detrás de otro y he tenido que poner buena cara por aquello de la educación. Todavía mi chico me ha dicho que no estaba tan mal. Yo he pensado que si le pongo esto mismo de comer cualquier día me pondría cara de "no sé nena, es que mi estómago no aguanta ya estos envites". En fin, sigo confirmando que estos alemanes son muy buenos en muchas cosas pero de pescado no tienen ni idea. He recordado un documental que vi esta semana sobre el pescado azul, con pescadores de la costa brava donde aparecían sardinas, anchoas y caballas. No es que aquí no tengan buen pescado, de hecho lo tienen y a qué precio, pero en primer lugar no tienen variedad y en segundo, cuando se trata de ir a un restaurante a comer pescado, considérate un looser, lo siento, es así. Empiezan con las salsitas de nata, de mostaza, de mantequilla y lo embadurnan todo de grasaza que lo único que consigue es transformar un plato netamente sano, en algo dañino e indigesto.
Seguiré intentándolo, mientras tanto comeré pescado en mi casa, a la plancha y sin aditivos

2 comentarios:

  1. Claro y directo, comeré carne, pan y dulces. No vuelvas a un restaurante hasta que llegue yo, o no podré ir a ninguno. De todos modos la comparación del pescado con nuestro país es difícil, por variedad y por elaboración, aquí se come de maravilla en cualquier zona de España.

    ResponderEliminar
  2. Siempre he pensado que es mucho mejor contar las cosas a través de un blog que mediante Facebook o similares; cada cosa tiene su utilidad. Muy buena la entrada. Si alguna vez voy a Hamburgo, ya sé lo que no tengo que pedir en un restaurante :).

    ResponderEliminar