viernes, 12 de agosto de 2011

Instinto básico



Muy a menudo pienso que en esta sociedad nuestra llena de apariencias, de estereotipos a los que imitar y de normas que cumplir, hemos olvidado quienes verdaderamente somos.
Ahora que tengo que educar a un perro descubro a diario cuánto de instinto animal hay en nosotros y lo que es peor, como hemos ido ocultándolo, obviándolo en aras de la racionalidad.
Por supuesto somos seres racionales, unos más que otros la verdad, pero también tenemos instinto que no tiene nada que ver con rollos parapsicológicos, sino más bien con una cualidad del ser humano de la que nunca deberíamos habernos alejado tanto.
El perro, por ejemplo descubre a simple vista quién emite buenas vibraciones y quien las emite malas. Aunque parezca difícil nosotros también somos capaces de hacerlo, a veces al conocer a una persona sabemos inmediatamente si nos gusta o no y esto es instintivo. Es más, se sabe que algunos pueblos de la antigüedad, incluso hoy algunos pueblos nómadas de África, usan a los perros para elegir el próximo asentamiento. Hay incluso quién aconseja que se debe dejar al perro merodear por el dormitorio para saber cuál debe ser el emplazamiento correcto de la cama puesto que donde el perro elige tumbarse suele ser un lugar óptimo para el descanso.
El perro es un animal gregario al igual que el ser humano y busca siempre un líder al que seguir, de tal manera que si no lo encuentra será él quien ocupe ese lugar. Esto es algo que también los humanos hacemos de manera instintiva, dentro de una familia siempre hay un "macho alfa" que guía a todos los demás y cuando no lo hay todos lucharán por ser el líder y se producirá el caos. El "macho alfa" debe tener autoridad, en una jauría y en una familia porque ésto genera confianza en el resto del grupo de tal manera que todos saben cuál es su lugar exacto en la jerarquía familiar o canina.  En la última clase de adiestramiento nos explicaban que los perros no hacen nada con maldad, solamente actúan de forma agresiva por miedo o desconfianza, por eso es tan importante el adiestramiento y la existencia de un amo dominante en quien el perro confíe. La falta de educación y referentes morales son las responsables últimas de tantos desmanes de la sociedad, de nuevo los perros y su instinto nos siguen enseñando.
 El perro aprende jugando, siempre jugando. No le puedes enseñar ninguna orden si no es con un poco de juego y una recompensa deliciosa. Nosotros también aprendemos jugando y no seremos capaces de olvidarnos de una lección siempre que nos la enseñaran de forma divertida y amena. Eso sí, no debes acostumbrar al perro a que siempre haya recompensa, él debe aprender  que a veces obtendrá un suculento trocito de "salami para perros"pero desgraciadamente, otras veces no habrá golosina, así se acostumbrará a hacer lo que le ordenas y no llorar cuando no obtiene nada a cambio. Esto ocurre porque el perro confía en ti y no duda de tu orden y su responsabilidad de cumplirla. Es sin duda un buen comportamiento para aplicarlo en la educación de los hijos.
Los perros no distinguen de razas, el mío juega con todo tipo de perros. De hecho está enamorado de una perra enana, fea, de raza desnocida. ¿Qué ve en ella?, seguramente no ve lo mismo que veo yo porque él se guía por su instinto y no por su vista la cual en los perros es bastante deficiente. No piensa en su herencia, ni en su familia, ni en qué trabaja, ni en lo fea que es, simplemente se lo pasa bomba jugando con ella y corriendo como un loco por los verdes parques de Blankenese. Otra vez su instinto.
Pero si hay una cualidad que distingue a los perros es la archiconocida fidelidad. No creo que haga falta poner ejemplos de cómo de fiel puede llegar a ser un perro. Todos conocemos historias de esta fidelidad que a veces llevan a la muerte al propio perro. Sin embargo me parece más interesante señalar las faltas de fidelidad de algunos humanos: del esposo a la esposa y viceversa, de los hijos a los padres y viceversa, de los amigos, de los principios, de los ideales. A veces basta con que pase por nuestro lado un flautista de Hammelin para salir corriendo tras él dejando atrás familia, moral y todo por lo que habríamos jurado sobre la mismísima Biblia.
¡Cuánto podríamos aprender de este instinto que hace que los perros sean un animal especial! Un animal que duerme cuando está cansado, que come cuando tiene hambre, que siempre está dispuesto a correr cuando le tiras la pelota, que es el primero que te saluda cuando entras por la puerta, que no recuerda lo mal que le trataste ayer, que no le importa lo que pase mañana porque para él solo existe el presente, que juega con todos los perros y que nunca nunca será capaz de abandonarte porque tú eres su "macho alfa" forever and ever.

Vielen Dank Eiko!

1 comentario:

  1. Reconozco en tus palabras todas las características que hacen del perro el compañero ideal, y me reafirmo en que muchas veces las personas deberíamos aprender del comportamientos de los animales, otro gallo nos cantaría. Besos y enhorabuena.

    ResponderEliminar