Ayer terminé de ver esta serie de la HBO que trata el tema de la poligamia. Nadie me la recomendó ni había oído nada sobre ella, simplemente busqué una serie con la que pasar el verano y la encontré. El primer capítulo me llamó mucho la atención, no me explicaba la razón por la que una mujer puede consentir compartir su marido con dos mujeres más. Poco a poco me fui metiendo en la trama para descubrirme a mí misma justificando muchos de los comportamientos de estos polígamos. Se trata de una familia que en su origen fue mormona pero que recibió una iluminación para volver a los que ellos llaman "el principio", osea, a la poligamia.
Está ambientada en Salt Lake City, Utah, como no podía ser de otra manera.
Debo reconocer que Bill Henrickson, el marido, me fue fascinando lentamente por su bondad, su generosidad, su constancia, pero sobre todo por su fé a prueba de bombas. A lo largo de la serie se dan distintas circunstancias que siempre le ponen a prueba, como marido y como creyente, sin embargo él nunca se desanima, siempre se ve con fuerzas para avanzar un poco más aún a riesgo de perder todo lo que tiene, incluyendo su familia.
Lo más divertido de la serie es la relación que las tres mujeres tienen entre sí. Se trata de un juego de poderes, de influencias que se ve reflejado hasta en el lugar que ocupan en la mesa. Está claro que la primera esposa, Barb, es quien lleva la batuta, ella organiza los planes semanales, dice lo que hay que comprar y parece estar siempre disponible ante cualquier contratiempo. Luego está Nicki que representa a la esposa ambiciosa, que siempre quiere más, de su marido y de sus otras hermanas-esposas. Por último Margene, la más joven de las tres. Ella es quien añade frescura a la relación porque es ingenua y a veces superficial.
A lo largo de las cinco temporadas de las que consta la serie todos los personajes sufren una transformación, unos aprenden a dar más, otros a no dar tanto, unos a mostrar sus sentimientos, otros a reprimirlos. Se hace evidente que todos maduran, incluyendo a los que durante los últimos dos meses no hemos faltado a nuestra cita con esta fantástica serie.
El lado oscuro de la trama lo pone una comunidad de polígamos que viven en comuna, aislados de la sociedad y donde no hay espacio para la justicia, son ellos mismos y su profeta Roman Grant, quienes la aplican.
Sé que es difícil de creer, yo misma me sorprendo al darme cuenta de lo bien que me llevaría con cualquiera de ellos. Durante la serie he llegado a pensar que la poligamia no es ninguna barbaridad y que debemos ser tolerantes. Lo que pasa es que esto es una serie que seguramente no tendrá nada que ver con la vida real. No es que lo pinten todo color de rosa, nada más lejos de la realidad, pero dibuja escenarios y situaciones en las que cualquiera de nosotros, gente normal, encajaríamos sin problema.
Olvidándonos de la poligamia y algunos fundamentalismos, el alma de la serie es el amor y la familia, el sacrificio que supone ser padre, madre, esposos, hijos, pero sobre todo, lo mucho que cuesta vivir de acuerdo a nuestras creencias, sean éstas las que sean, ser consecuente vaya!. En un momento histórico donde cuesta mucho remar contracorriente y salir del rebaño, los personajes de la serie me parecen unos héroes.
También el tema de la generosidad se trata con abundancia a lo largo de la historia. El dar siempre, no importa cuando ni bajo qué circunstancias. Dar siempre. Esto es también la familia.
En la serie, el bálsamo que todo lo cura es el amor y una de sus formas, la comprensión. Mientras veía algún capítulo me indignaba sobremanera la capacidad para liar las cosas y meter la pata de algunos, sin embargo me sorprendía cuando la respuesta de los demás era un "no te preocupes" o "lo entiendo".
No os engañéis, en la serie hay personajes malvados malvadísimos llenos de codicia, ambición y maldad pura, aunque también los hay desequilibrados, pero es la actitud de Bill ante estos contratiempos lo que me parece heróico, respondiendo siempre con fé y amor a su familia.
Baste decir que uno de los productores ejecutivos es Tom Hanks para adivinar que la calidad de la serie es buena y los actores están soberbios, ya quisiera nuestra querida Pe.

Pues si sigues teniendo tiempo y te gustó 'Expediente X', yo te recomiendo 'Fringe'. Esta chula.
ResponderEliminarHe visto algunos capítulos y me gustaron bastante, pero ahora que me lo recuerdas me reengancharé. Este verano también vi "The Event", solo la primera temporada, y también me gustó.
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