
Mi experiencia con las amistades tiene las dos vertientes, la mala y la buena. Han habido épocas en mi vida en las que me prometí a mí misma que nunca buscaría amigos. Me desgasté tanto buscándolos y regalando los oídos de todo el mundo con tal de caer bien y así acumular amigos, como si de facebook se tratara, que acabé agotada al ver que las amistades no se fuerzan, simplemente se encuentran. Me desgasté también observando y negándome a mí misma los movimientos interesados de muchas de ellas, y me entristecí al darme cuenta de por qué estaban a mi lado. Me descubrí rozando la ridiculez, casi a punto de perder mi dignidad y dije basta.
Han habido veces en las que he conocido a una persona y me ha caído fatal. No suelo comentarlo con nadie, simplemente lo pienso y me lo callo. Ahora me alegro porque han resultado ser buenos amigos que se han convertido en pañuelo de lágrimas en mil ocasiones, siempre que les he necesitado. Probablemente ellos no pensaron lo mismo de mí y por eso ahora conservamos una buena amistad. A veces la intuición falla :)
No me gusta decir que tengo muchos amigos porque la verdad es que no los tengo. Tengo pocos pero buenos. Y aunque sigo sin buscarlos, ellos aparecen de nuevo en mi vida como una bendita maldición.
La realidad es que tampoco los he necesitado nunca, algo de lo que me he ido dando cuenta a lo largo de mi vida. Tengo la suerte de tener dos hermanas y no hace falta decir más. Sé que ellas están ahí siempre, con lluvia, con viento, con granizo, con terremotos.... siempre. Sé que no me traicionarían nunca y que siempre sacarán la cara por mí. En cierto modo es como saltar al vacío pero con red porque siempre que he tenido un desengaño han estado cerca para recoger los pedazos rotos de mi corazón. Siempre se han puesto de mi parte y siempre siempre me han defendido pasara lo que pasara. Pero eso es algo que da la sangre y unos progenitores únicos e irrepetibles como lo son mis padres, unos sufridores de la vida con derecho a premio. La vida nos ha puesto en encrucijadas difíciles pero ellos han estado también cerca nuestra, con su cariño y su paciencia.
Por eso, colarse en mi vida como "amigo" no es fácil, tengo mis expectativas afectivas más que cubiertas y no estoy necesitada de un oído que me escuche llorar, gritar o reír.
Así que cuando la vida me regala un nuevo compañero de viaje y me sorprendo a mí misma pensando en lo mucho que aprecio su amistad me doy cuenta de que debe ser una gran persona ya que de otra manera sería imposible colarse en mi hermético mundo.
Muchas veces las circunstancias hacen que pasen semanas, incluso meses sin saber de ellos pero un simple mensaje de correo, o un sms hace que se reactive la conversación en el mismo punto donde la dejamos, como si no hubiese pasado el tiempo.
Solo puedo dar gracias a Dios por todos los nuevos amigos que comparten vagón de tren conmigo, por los que están lejos, por los "amigos expres", por los que solamente observan, por los que preguntan constantemente, por los que están deseando ayudar, por los que dan consejos y también por los que no los dan nunca, por aquellos con los que comparto padecimietos y también alegrías. He notado su cariño desinteresado tan profundamente que muchas veces no me explico qué ven en mí, y no quiero que suene a falsa modestia, es lo que pienso sinceramente.
Por fin me he dado cuenta de que por mucho que yo me empeñe en no tener amigos, la vida hace siempre lo que le da la gana y siempre pone en tu camino lo que necesitas en ese preciso instante, antes incluso de que te des cuenta. No se puede luchar contra los elementos, y no os imagináis cuánto me alegro de que sea así.
A todos, ¡gracias!
"La realidad es que tampoco los he necesitado nunca" Gran contradicción en un artículo soberbio que define muy bien la amistad, solamente falta un tópico inexcusable, los amigos se eligen y la familia te la imponen y quizá el más antiguo, chino, si al final de tus vida consigues que tus amigos llenen los dedos de una mano has sido un afortunado. Paso por alto dos mínimos fallos por culpa del teclado...
ResponderEliminar