SIGUE NADANDO, SIGUE NADANDO, NADANDO, NADANDO
Cualquiera que me conozca, sabe que el deporte nunca ha sido mi actividad favorita. Me he pasado la vida diciendo que yo no haría deporte, que a mí lo que me gusta es verlo por la tele fumándome un piti. Ahora me veo y no me lo creo. Siempre estoy pensando el momento en que me voy a poder escapar a mi paraíso particular, la piscina. Porque en el fondo el deporte es una escuela de vida, una manera de superarse a uno mismo y, qué es la vida sino una superación constante, diaria.
No se trata solo de mover los músculos y los huesos. Quizás se trate también de tener un momento en el que no tienes que dar cuentas a nadie más que a tí mismo. Para mí es como hacer meditación. Entre brazada y brazada voy analizando el día, lo que me han dicho, lo que voy a decir, lo que me gusta y lo que no. Entre largo y largo dirijo la mirada a mi interior sin jueces, con la verdad absoluta, sin miedo de que me vean o me escuchen porque estamos solo el agua y yo. Creo de verdad que el agua me convierte en una persona distinta, al menos durante el tiempo que paso flotando. Y si luego me puedo llevar algo de esa sensación a mi cotidianidad... pues me doy por satisfecha.
Es una experiencia religiosa que recomiendo a todo el mundo. Ya sé que da pereza.... que si el pelo, que si hace frío...., pero llevar el pelo perfecto no te va a ayudar a crecer. No pasar frío tampoco. Muy al contrario, son esas incomodidades las que sacarán lo mejor de ti en cada largo, en cada brazada porque cada vez que levanto el brazo pienso..... SI PUEDO! Y como lo levanto tantas veces, al final es una frase que se graba en mi inconsciente y que resuena en cada ocasión en que pienso que no seré capaz. Porque somos capaces de mucho más de lo que pensamos, solamente tenemos que dejar que la vida nos ponga a prueba y sinceramente pienso que es mejor no esperar a ese momento porque ese momento llegará, tarde o temprano y entonces pensarás, “Por qué no lo hice antes?”
El título de este post lo dice todo. Se trata de una frase que Dori le dice a Nemo en la película de Disney. Evidentemente está cargada de significado porque no se trata de nadar, o de correr, o de luchar. Se trata de seguir, cada día, cada minuto. Levantarte cada día como si no hubiera un pasado ni un futuro. Esperando que ese nuevo día te dará todo lo que necesitas para seguir luchando. Intento hacer que sea un lema en mi vida. Ganan los que se levantan cada día después de una caída, después de un desprecio o una mala palabra. Ganan los que siguen nadando.

Muy bueno.
ResponderEliminar