jueves, 9 de agosto de 2012

Aufwiedersehen Deutschland! Hola España!







AufWiedersehen Deutschland! Decir adiós nunca es fácil. Cuando te vas de un sitio, conforme se acerca el momento de la despedida te das cuenta del apego que ha ido creciendo entre ese entorno y tú.  En mi caso nunca hubiera creído que me germanizaría tanto, entre otras cosas porque yo soy muy mediterránea y aunque haya alemanes que llaman a Múnich la ciudad mediterránea de Alemania, creedme, Alemania no tiene nada de mediterránea, entre otras cosas porque esa cualidad se lleva en el alma y estos vienen de los bárbaros, de los que propiciaron la caída de  Roma.
Durante el tiempo que he pasado en Deutschland, he aprendido muchas cosas, entre ellas un idioma que muestra en su plenitud la idiosincrasia de este pueblo: complicado, estructurado, ordenado, preciso, reflexionado. He aprendido que tienen una cultura propia donde lo intelectual se palpa en el ambiente. He aprendido lo mucho que les gusta que todo esté in Ordnung! Alemania no es un país fácil pero como en todas partes, una vez que conoces y respetas sus normas, todo funciona sin problema.
Cuando llegué venía un poco harta de España, tanto fue así que ni en navidades o verano fui de vacaciones. Venía de un Madrid con 40º, donde había trabajado como una bestia, y con experiencias no muy agradables vividas en los últimos meses que pasé allí. Alemania se me presentó como la oportunidad de olvidar y reponerme y no quería volver la vista atrás.
Después de tres años vuelvo a mi país al que no he echado mucho de menos, sin embargo hoy he vivido una experiencia que ha tirado por tierra todo lo que creía sobre mis sentimientos patrios.
Después de pasar el control de pasaportes y comprar algunas cosas en el duty free me he dirigido hacia la puerta de embarque. Iba metida en mi música y mis pensamientos sobre la pena que me daba dejar esta ciudad de Hamburgo que tan bien nos ha tratado. Cuando me he sentado a leer una revista haciendo tiempo para embarcar han empezado a llegar españoles que volaban como yo a Madrid. Les oía hablar, les observaba, escuchaba como hablaban por el móvil con algún amigo o familiar…. De pronto me ha invadido un sentimiento que creía olvidado y que solo había experimentado cuando viví en Estados Unidos y alguna vez volvía a España. Me he sentido parte del grupo, y  he pensado “estos son los míos”, los que piensan como yo, con los que comparto problemas, idioma, cultura, ciudad. Sus antepasados vivieron la Guerra Civil, como los míos. Estos vivieron el golpe de estado, vivieron Barcelona ´92, gritaron con el gol de Iniesta en el Mundial, y también el de Torres y Mata en la Eurocopa 2012. Estos también están hasta las narices de los políticos como casi todo el mundo en España y seguramente ellos también saben lo que es la prima de riesgo.
Mi capacidad de mimetizarme con el entorno es tal, que siempre me hago de donde vivo, y esto también me ha pasado en Alemania, pero hoy me he dado cuenta de que por mucho que yo me adapte y me gusten otros países, por mis venas corre sangre española, la misma sangre de los que conquistaron América, la misma que corre por las venas de toreros como Manzanares, de artistas como Antonio López y de buenas personas como el padre Ángel de Manos Unidas.  Claro que también es la misma sangre que corre por las venas de Rajoy o ZP (arggggggg horror!)Nuestra historia está llena de hazañas y de miserias pero si algo sabemos es reírnos de nosotros mismos y eso es un síntoma de buena gente
Me siento capaz de vivir en cualquier parte del mundo, pero nunca, nunca, nunca dejaré de ser española y no porque no quiera, es que no puedo, española se nace y por muchas vergüenzas que tengamos que esconder y por mucho que me duela España que decía Unamuno, aquí me quedo yo. Hola España!

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