jueves, 16 de agosto de 2012

Los cinco fantásticos



Cuando te reúnes con unos amigos de esos a los que ves menos de lo que te gustaría pero con los que siempre puedes retomar conversaciones con aquello que dijo Fray Luis de León "como decíamos ayer", lo de menos es lo que comes.
El restaurante sin embargo no me defraudó y pude probar una Insalata di formagi e noci de primero, unos Spaghetti all´astice alla Napolitana de segundo y un postre basado en láminas de hojaldre entre crema de mascarpone. Mis amigos se reían porque me veían escribiendo en las notas de mi iphone los nombres de los platos que habíamos pedido y lo hacía porque ya sabía que aquella reunión daría para mucho y merecería un post en mi blog. Para no perder la oportunidad de recomendar el restaurante diré que se llama Peccati di Gola y que se encuentra en el centro de Alicante.
Es extraño cómo a veces el destino une las vidas de personas tan distintas como las personas que ayer nos sentamos en la misma mesa, como tantas veces hemos hecho antes.
 Pase oiga! Tenemos de todo! 
Mira, tenemos a uno al que le dicen que parece militar y sin embargo no lo es; es un tipo que además parece de lo más tranquilo del mundo. Es reflexivo y tremendamente educado. Al principio cuando le conocí pensé que era el típico que no habla mucho en las cenas y sin embargo de vez en cuando se marca una subida de tono (de voz) que nos deja a todos mudos. En contrapartida tenemos a una definida por su vehemencia pero a la que su corazón le puede por grande. No se puede guardar su opinión para ella, que no y que no! Que esto es así o asá. Cuando defiende sus argumentos sube el tono incluso más que "el militar" pero nadie la teme, es como el perro ladrador poco mordedor. 
Tenemos también  a la típica buenrollista sensata, siempre quitándole importancia a las cosas y con una sonrisa en la cara que te dan ganas de abrazarla fuerte y pedirle que no la pierda nunca. No puede faltar el típico graciosillo, el que cuenta los chistes al final de la cena, el que hace la gracia cuando hablamos de cosas serias y nos hace reírnos con vergüenza de lo que pueden ser cosas nada graciosas. Él no suele salir a cenar para argumentar, o dar mítines, su interés es pasarlo bien y reírse por eso a veces cuando hablamos de cosas serias no entra al trapo. Y por último tenemos al escuchador, al que se pasa la cena atento a lo que los demás cuentan ya que como el muy bien dice, prefiere escuchar porque así se aprende más. Él siempre está dispuesto a agradar y la imagen que tengo de él es siempre riendo, como la buenrollista.
Cuando les conocí, ellos ya eran amigos de la infancia así que me costó sentirme cómoda con ellos, era como meterme en un mundo del que no sabía nada. Siempre me sentí querida, siempre respetada, siempre escucharon mi opinión aunque viniera de una niña de 17 años, y no era fácil porque yo era una acoplada insensata.
Ya han pasado muchos años de aquello y puedo asegurar que cuando estoy con ellos parece que sea yo la que los conoce de toda la vida, me siento como pez en el agua y parte de un grupo de gente que me abrió sus brazos desde el principio y que sé que me considera su amiga.
Este post enlaza con uno que publiqué sobre los amigos y en el que explicaba mi tendencia a no buscar amigos sino a encontrarlos. Estos amigos de los que hablo ahora son de esos que la vida te regala y que no puedes evitar tener aunque te empeñes en "no bajar a la piscina" :) Son buena gente y con ellos viajaré hasta el final. Llegarán cenas en las que no estemos tan bien como en la de anoche, el tiempo pasa factura y deja cicatrices en la piel y en el alma pero los buenos momentos vividos, vividos están y esos son los que configuran la vida, son las postales de nuestro álbum de fotos en la memoria y en mi álbum ya son varias instantáneas las que comparto con ellos. Gracias por incluirme en vuestra tribu!

jueves, 9 de agosto de 2012

Aufwiedersehen Deutschland! Hola España!







AufWiedersehen Deutschland! Decir adiós nunca es fácil. Cuando te vas de un sitio, conforme se acerca el momento de la despedida te das cuenta del apego que ha ido creciendo entre ese entorno y tú.  En mi caso nunca hubiera creído que me germanizaría tanto, entre otras cosas porque yo soy muy mediterránea y aunque haya alemanes que llaman a Múnich la ciudad mediterránea de Alemania, creedme, Alemania no tiene nada de mediterránea, entre otras cosas porque esa cualidad se lleva en el alma y estos vienen de los bárbaros, de los que propiciaron la caída de  Roma.
Durante el tiempo que he pasado en Deutschland, he aprendido muchas cosas, entre ellas un idioma que muestra en su plenitud la idiosincrasia de este pueblo: complicado, estructurado, ordenado, preciso, reflexionado. He aprendido que tienen una cultura propia donde lo intelectual se palpa en el ambiente. He aprendido lo mucho que les gusta que todo esté in Ordnung! Alemania no es un país fácil pero como en todas partes, una vez que conoces y respetas sus normas, todo funciona sin problema.
Cuando llegué venía un poco harta de España, tanto fue así que ni en navidades o verano fui de vacaciones. Venía de un Madrid con 40º, donde había trabajado como una bestia, y con experiencias no muy agradables vividas en los últimos meses que pasé allí. Alemania se me presentó como la oportunidad de olvidar y reponerme y no quería volver la vista atrás.
Después de tres años vuelvo a mi país al que no he echado mucho de menos, sin embargo hoy he vivido una experiencia que ha tirado por tierra todo lo que creía sobre mis sentimientos patrios.
Después de pasar el control de pasaportes y comprar algunas cosas en el duty free me he dirigido hacia la puerta de embarque. Iba metida en mi música y mis pensamientos sobre la pena que me daba dejar esta ciudad de Hamburgo que tan bien nos ha tratado. Cuando me he sentado a leer una revista haciendo tiempo para embarcar han empezado a llegar españoles que volaban como yo a Madrid. Les oía hablar, les observaba, escuchaba como hablaban por el móvil con algún amigo o familiar…. De pronto me ha invadido un sentimiento que creía olvidado y que solo había experimentado cuando viví en Estados Unidos y alguna vez volvía a España. Me he sentido parte del grupo, y  he pensado “estos son los míos”, los que piensan como yo, con los que comparto problemas, idioma, cultura, ciudad. Sus antepasados vivieron la Guerra Civil, como los míos. Estos vivieron el golpe de estado, vivieron Barcelona ´92, gritaron con el gol de Iniesta en el Mundial, y también el de Torres y Mata en la Eurocopa 2012. Estos también están hasta las narices de los políticos como casi todo el mundo en España y seguramente ellos también saben lo que es la prima de riesgo.
Mi capacidad de mimetizarme con el entorno es tal, que siempre me hago de donde vivo, y esto también me ha pasado en Alemania, pero hoy me he dado cuenta de que por mucho que yo me adapte y me gusten otros países, por mis venas corre sangre española, la misma sangre de los que conquistaron América, la misma que corre por las venas de toreros como Manzanares, de artistas como Antonio López y de buenas personas como el padre Ángel de Manos Unidas.  Claro que también es la misma sangre que corre por las venas de Rajoy o ZP (arggggggg horror!)Nuestra historia está llena de hazañas y de miserias pero si algo sabemos es reírnos de nosotros mismos y eso es un síntoma de buena gente
Me siento capaz de vivir en cualquier parte del mundo, pero nunca, nunca, nunca dejaré de ser española y no porque no quiera, es que no puedo, española se nace y por muchas vergüenzas que tengamos que esconder y por mucho que me duela España que decía Unamuno, aquí me quedo yo. Hola España!